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Alsiriatabel

Esta noche, esta luz, este aire. Llena de caminos, esta magia inmersa. Lo que tengo de ti son pedazos olvidados, catástrofes de esperanza, luces de tiempo pasado. Los guardo en silencio, los abrazo con recelo, los tengo que dejar ir. Los dejo reposando en la acera, les hago compañía mientras me niego a ir. Y sí, yo vuelvo aquí porque así somos, así existimos. Mi sonrisa a regañadientes, esa maleta llena de tantos suspiros donde ya no te encuentras. Llenar ese vacío, construir en mis hombros tus manos. Bailo, bailo, sal de aquí. Llévame contigo hacia donde ya no estás si miro atrás. Un pasado que aún no sucede. Una inversidad. Un retroceso en los pasos, las voces de tu tarde, esquizofrenia dulcísima.

Llévate lo que te hace falta, y no me lo devuelvas. Tantas cosas que guardo de ti. Y es que tengo tantas ventanas abiertas para decorarlas con tu presencia. Cada voz, palabras confesadas, siniestras miradas, invitaciones a volar. De repente, no sabia lo que hacia pero tu estabas ahí. Jamás he sonreído tanto, y desde lo profundo, y desde lo verdadero. Tu falsedad hecha respiro. Oxigeno contaminado de adicción. 

Eras un caos con sentido y estructura. Galaxias dispersas y yo caminaba con nuevas raíces, a punto de sentirme infinita contigo. En esa tornadeciente forma de ser, ordenaste las siluetas de mi mente. El arte recorriendo la superficie de mi ser. Me diste mañanas, yo ya lo sabia. Desde esa terrible mirada, desde tu hipnotismo esencial. 

Te pude haber acompañado tantas veces, tantos días y ni así me quedaría saciada de tu alma. Me has envuelto hasta en la más mínima fibra de mis dimensiones. No he vuelto a ser la misma desde entonces, jamás.



Insirente

Adbsí

"Déjame decirte algo,
él es el de mis sueños, 
se encarga mi cara de decirlo, 
ven, ven, ven, bailemos"
- Chico Trujillo

Cada vez que te encuentro, 
me acuerdo de los versos que olvidé.
- Fernando Pessoa



Te vistes onírico. Nos encontramos ahí sin que nadie lo sepa, sin que nos perturbe el silencio. Me esperas invicto, te busco siempre. Aún recuerdo como tus ojos eran dos túneles de voltereta siniestra, y calma que apretaba, mar de luna llena. Corrías bajo tu propio tiempo, no perseguías nada pero jamás miraste atrás. Tomaste mi alma muchas veces con tu voz y yo me elevaba sin querer liberarme de tu ritmo ensordecedor. Acantilados y preguntas con sonrisas entre sí. Loco, loco, ¿es así como siempre inertes permaneceremos? Cuantas veces al oído la vida nos ha enseñado nuestro andar. Esas rutas zigzagueantes, este péndulo con sabor a nunca y quizás. El rayo de luz, la sinceridad, preparación para la oportunidad. Camina mio, bailemos detrás, vamos que aún no es momento de intentar. Dame la mano por mientras en aquella vida que tenemos entre nubes y siluetas. Espérame, espérame, aun que tú no lo sepas.





Aún