Inmensa y sin límites, de tus manos soy feliz. Invento palabras porque no me son suficientes para hablar de ti. Has agarrado mi alma y la has abrazado, ahí donde hacía frío, donde temblaba. Y ahora cierro los ojos tranquila, porque existes, por la libertad de saber que en este mundo está mi hogar. De saber que ya no estoy sola y que no lo estaré más.
De tus manos he nacido, y de tus manos he volado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario